86º Aniversario de Carabineros de Chile
Saludo de S.E. el Presidente de la República, Sebastián Piñera, en 86º Aniversario de Carabineros de Chile
Santiago, 27 de abril de 2013
Muy buenas tardes:
Señor presidente del Senado, señor presidente de la Corte Suprema, señor ministro del Interior y Seguridad Pública, señor presidente de la Cámara de Diputados, señor general director de Carabineros de Chile, y muy especialmente don Patricio Aylwin, que le tocó ejercer la primera magistratura de nuestro país, autoridades civiles, militares, nacionales y extranjeras, y muy especialmente a los más de 50 mil integrantes de esta gran institución que es Carabineros de Chile, y a sus familiares, a sus padres, a sus madres, a sus hijos, a sus hermanos, que hoy día con mucho orgullo asisten a esta ceremonia de graduación de 1.124 nuevos carabineros al servicio de todos los chilenos.
Cuando una institución como Carabineros de Chile ha sabido ganarse no solamente la gratitud y el aprecio, sino que también el cariño de todos y cada uno de nuestros compatriotas, eso no es fruto del azar, ni siquiera de un acto heroico aislado, ni tampoco de sólo buenas intenciones.
A la larga, las instituciones cosechan lo que siembran, y a lo largo de sus 86 años de vida, Carabineros de Chile ha sabido sembrar cumplimiento del deber, espíritu de sacrificio, compromiso con la excelencia.
Y es por eso que hoy en día está cosechando el ser, sin duda, una de las instituciones más confiables y que mayor prestigio, cariño y gratitud despierta en nuestra ciudadanía.
Porque estoy convencido que no existe ni un solo chileno que en el fondo de su corazón no sienta un profundo orgullo por Carabineros de Chile.
Esta madrugada me tocó regresar desde Haití, donde pude visitar al contingente de hombres de armas y de orden de nuestro país, que integran las fuerzas internacionales que mantienen el orden y la seguridad en ese país. Y ahí estaba Carabineros de Chile, y les puedo asegurar que de parte del Presidente de Haití y del director de las fuerzas internacionales de orden y paz en Haití, sólo recibí palabras de elogio y de admiración por la labor que cumple Carabineros de Chile.
Y por esa razón, si bien muchas personas aspiran a ser carabineros, son solamente los elegidos los que tienen el privilegio de vestir ese uniforme verde con las carabinas cruzadas, porque para ser carabinero se requiere una actitud de vida especial y, además, una profunda voluntad y amor por la patria, porque no es fácil ser carabinero.
A lo largo de mi vida me ha tocado verlos en todos los rincones de nuestro país y en todas las situaciones posibles: cuidando nuestras fronteras en puestos muy aislados y a veces muy inclementes, trasladando a nuestros enfermos, permitiendo que los órganos de los trasplantes lleguen a tiempo a quienes lo necesitan y cumpliendo siempre con su deber, porque todos sabemos que son muchas las autoridades que cuando juran sus cargos, juran cumplir con la Constitución y las leyes, pero son muy pocos los que, como acabamos de escuchar, cuando juran sus cargos, no solamente juran cumplir con la Constitución y las leyes, sino que juran, incluso, poner en riesgo sus propias vidas, si fuere necesario, para salvar o proteger la vida de sus compatriotas.
Y éstas no son palabras que se las lleva el viento. Yo estoy seguro que cada carabinero, cada uno de los 1.124 carabineros que juraron hoy día y que expresaron esa frase de poner por delante sus propias vidas, si fuera necesario, saben muy bien lo que están jurando, porque tienen pleno recuerdo -y recordar significa “volver a poner en el corazón”-, que a lo largo de su historia, Carabineros de Chile ha tenido 1.039 mártires y héroes que han entregado su vida por proteger o salvar la vida de sus compatriotas.
Es por esa razón que hoy día quiero no solamente agradecer y felicitar al general director de Carabineros, don Gustavo González Jure, y también a los más de 50 mil oficiales, suboficiales y empleados civiles que forman parte de esta institución, sino que también a los miles de miembros en retiro, que también cumplieron con su juramento y entregaron lo mejor de sí mismos, y que hoy día, después de haber dedicado una vida entera al servicio de carabineros y de la patria, disfrutan de un justo descanso.
Es por esa razón que hoy día quiero reiterar, una vez más, mi profunda gratitud, aprecio y admiración por Carabineros de Chile y el total y completo apoyo que como Presidente he prestado y seguiré prestando a la difícil labor que cumple Carabineros de Chile en resguardo del orden, de la integridad y la protección de nuestras vidas.
La verdad es que ésta es una tarea difícil y que, como decía anteriormente, requiere un compromiso, una forma de vida y un amor muy profundo por la patria, puesto que, de lo contrario, no es posible ser un buen carabinero.
Y es por esa razón que hoy día quiero reiterar que al frente, Carabineros de Chile tiene un enemigo muy poderoso, un enemigo que es implacable, que no respeta nada, ni respeta a nadie, que son los delincuentes, el crimen organizado y el narcotráfico. Y por esa razón, para poder combatir con eficacia esas verdaderas lacras de nuestra sociedad, se requiere tener Carabineros de Chile como una institución que cuente con el prestigio, la confianza y el cariño de toda una nación.
Pero además de eso, se requiere que actúe en perfecta coordinación con las demás instituciones que también son parte de la lucha contra el delito y el crimen organizado y el narcotráfico.
Por esa razón, hemos puesto un énfasis muy especial en lograr que todos los eslabones de esa cadena que lucha contra la delincuencia y el narcotráfico, funcionen con mayor coordinación y, en consecuencia, con mayor eficacia.
Por eso hemos puesto mucho énfasis y esfuerzo en lograr una mejor coordinación de Carabineros, la Policía de Investigaciones, los fiscales, los jueces de garantía, los Tribunales de Justicia, Gendarmería, y también la ciudadanía de nuestro país. Porque es verdad, no podemos tener un carabinero en cada esquina de nuestro país, pero sí podemos tener un ciudadano honesto en cada esquina de nuestro país, que colabore con la labor que presta carabineros en la protección de nuestras vidas y de nuestra integridad.
Pero además de eso, además de esa mayor coordinación, estamos impulsando iniciativas legales que son muy importantes y fundamentales, entre ellas, la reforma a la Reforma Procesal Penal, para que después de 10 años podamos incorporar la experiencia que ella nos ha traído para mejorarla y perfeccionarla, manteniendo los principios rectores que inspiraron esa reforma; el nuevo Código Penal, que estamos analizando y estudiando, y que presentaremos como proyecto de ley al Congreso, antes del término de este Gobierno.
Y también otras leyes, como por ejemplo, la ley que va a permitir una mejor protección de nuestros carabineros, endureciendo las penas para aquellos que atenten contra Carabineros de Chile, de obra o de palabra, con dos objetivos: en primer lugar, proteger mejor a nuestros carabineros, para que no sigamos teniendo tantos mártires y tantos damnificados, pero también, porque un carabinero mejor protegido y más respetado, es mucho más eficaz en la defensa de nuestros ciudadanos.
Y, por tanto, esta ley lo que busca es manifestar el claro compromiso que tiene el Gobierno de Chile con la integridad física y con la protección de la vida de nuestros carabineros, que si bien la arriesgan porque así lo juraron, tienen derecho a tener la mejor protección que una sociedad pueda brindarles.
Y por eso quiero advertir a aquellos delincuentes que atentan de palabra o de obra contra nuestros carabineros: se van a encontrar con todo el rigor de esta nueva ley, cuando ella sea aprobada por el Congreso.
Pero además, hoy día hemos podido presenciar una simple pero muy significativa y emotiva ceremonia de condecoración del suboficial Erwin Patricio Palma Sanhueza, del suboficial Flavio Alberto Palma Sanhueza, y son hermanos, y también del carabinero Leandro Vásquez Oyarzún, que arriesgó su vida para proteger la vida de los demás.
Hay que conocer lo que son las aguas del Río Aysén o las aguas del Lago Carrera, para comprender plenamente lo que significa tomar la decisión de lanzarse a esas aguas gélidas y extremadamente peligrosas, para poder salvar la vida de otros compatriotas.
Gracias al acto heroico de estos tres carabineros, hoy día cuatro chilenas y chilenos están vivos y tal vez, de lo contrario, no estarían junto a nosotros. Cuatro vidas que fueron salvadas gracias a esta acción heroica de tres miembros de esta institución tan querida y reconocida por los chilenos, como es Carabineros de Chile.
Quisiera terminar estas palabras enfatizando, una vez más, la profunda admiración y gratitud que la ciudadanía chilena manifiesta y expresa diariamente a nuestros carabineros, y ustedes lo saben, porque ustedes lo sienten en cada uno de los rincones de Chile.
Y por esa razón, tener la oportunidad de compartir con ustedes esta celebración de 86 años de vida desde que el Vicepresidente de la República, Carlos Ibáñez del Campo, decidiera formar esta institución, es un verdadero privilegio para este Presidente, y quise expresárselo directamente a los 1.124 carabineros que juraron hoy día cumplir con la Constitución y las leyes y, además poner, incluso, en riesgo sus propias vidas, y también saludar a los más de 50 mil miembros de Carabineros de Chile.
Este Gobierno tomó la decisión de incrementar en 10 mil el número de carabineros que estén en las calles protegiendo a la gente: 7.760 serán nuevos carabineros, de los cuales más de dos tercios ya están en funcionamiento en esta institución, y la diferencia, 2.240, serán carabineros que han sido o van a ser reasignados desde labores administrativas, hacia labores de protección de la ciudadanía.
Porque todos sabemos lo que cuesta formar a un carabinero, y por eso queremos que ese lema “todos a la calle”, con que inauguró sus funciones el general director González Jure, representa fielmente lo que todos los chilenos queremos: tener a nuestros carabineros cerca de nuestras familias, cerca de nuestros hogares, porque de esa forma nos sentimos realmente protegidos.
Y esa es la labor que ha cumplido Carabineros de Chile a lo largo de sus 86 años de vida, y le puedo asegurar a todos y cada uno de los carabineros, de esas más de 50 mil personas que pertenecen a Carabineros de Chile, y también a aquellos que hoy día están jurando cumplir con su deber, y veo a sus padres, y veo en sus rostros la legítima satisfacción y orgullo, porque estos carabineros no han sido solamente formados en la institución, en buena parte también han sido formados por sus padres, por sus madres y por sus familias, que los entregan al servicio de la patria. Y por eso quiero pedir, para todos los familiares de carabineros que están hoy día aquí, un gran y merecido aplauso.
Y termino diciéndoles a estos 1.124 carabineros que han jurado, que es un juramento que significa mucho sacrificio, mucha abnegación y mucha entrega, pero también es un juramento que tiene enormes satisfacciones. Y qué mejor satisfacción que pertenecer a una institución que a lo largo de su vida ha sabido ganarse, dentro y fuera de Chile, pero muy especialmente dentro del corazón de nuestros ciudadanos, el cariño, el aprecio, la admiración y la gratitud que Carabineros de Chile ha sabido conquistar y que hacen sentirse a este Presidente profundamente orgulloso de esta gran institución que es Carabineros de Chile.
Muchas gracias.




