Chile Atiende Chile Avanza con todos Legado Bicentenario

Gobierno de Chile

English

Entrega viviendas Bicentenario de Hospital y Bicentenario III

Entrega de viviendas en Paine

Palabras de S.E. el Presidente de la República, Sebastián Piñera, en ceremonia de entrega de conjuntos habitacionales

Paine, 23 de abril de 2013

Buenos días:

En primer lugar, quiero felicitar a los miembros del Club de Cueca “Corazón de Sandía”, bailan muy bien, los vamos a invitar a que nos acompañen el 18 de Septiembre en La Moneda.

Señor alcalde, don Diego Vergara, veo cómo ha crecido, recuerdo hace cinco o seis años, cuando llegó a ser el alcalde más joven de nuestro país, que era un niño que daba sus primeros pasos, ahora lo vemos como un alcalde de tomo y lomo, dirigiendo muy bien su comuna de Paine.

Básicamente quiero saludarlos a todos ustedes, porque hoy es un día muy importante en esta comuna de Paine, que por lo demás significa en mapudungun “cielo azul”. Y hoy día el cielo azul nos acompaña, porque es un día importante para Paine.

Y cuando uno piensa en Paine, se le vienen tantas cosas a la cabeza. Por de pronto, las sandías, y usted, señor alcalde, está en deuda conmigo, porque me prometió que me iba a mandar unas sandías de Paine este verano, y todavía no llegan. Así que le voy a dar una oportunidad más, para que el próximo verano nos mande no solamente una sandía a este Presidente, sino que como interés, por el retraso, le mande una sandía también al ministro de Vivienda, le mande una sandía a la señora Fabiola y le mande una sandía al señor Tamayo, porque ellos han sido los dirigentes que han trabajado y luchado con mucha fuerza y con mucha perseverancia para poder hoy día estar celebrando esta simple pero muy significativa ceremonia, en que muchas familias aquí en Paine, igual como lo han hecho tantas otras familias a lo largo y ancho de nuestro territorio, van a poder iniciar una vida nueva.

También cuando uno piensa en Paine se le viene a la cabeza sus hijos más ilustres. Por ejemplo, doña Paula Jaraquemada, que fue una ilustre habitante de esta comuna, y que hizo una contribución tan importante, tan valiente y tan patriótica en los tiempos en que luchábamos por nuestra Independencia.

Quiero saludar también a nuestra flamante nueva directora del área de Aldeas y Campamentos, que está también con nosotros y a los miembros del consejo municipal, porque lo cierto es que estas cosas no se logran por arte de magia. Sé que Dios nos ayuda desde el cielo, y saludo al señor párroco de la comuna de Paine, pero usted sabe muy bien que en la vida “a Dios rogando y con el mazo dando”.

Y, por tanto, agradecer la ayuda de Dios, pero al mismo tiempo reconocer el esfuerzo que han hecho tantas y tantos, el señor alcalde, don Diego Vergara, la señora Fabiola, el señor Tamayo, los miembros del consejo municipal, los dirigentes, pero especialmente todas y todos ustedes, porque nunca dieron su brazo a torcer, nunca perdieron la fe.

Por eso hoy día estamos celebrando algo que es muy importante para esta comuna. De hecho, hoy día vamos a inaugurar 297 viviendas, que corresponden a 80% de familias que fueron damnificadas por el terremoto y 20% a familias que vivían en condiciones muy difíciles, algunas sin vivienda, otras como allegadas, y todas ellas van a poder iniciar, a partir de hoy, una vida nueva.

Ustedes ven, éstas son casas que han sido construidas con cariño, que tienen sus fundamentos sólidos, buenos materiales, una calidad como ustedes se merecen y que van a ser capaces de darles un lugar de amparo, protección, refugio, como sin duda lo necesitan.

Pero además de eso, no son solamente casas, aquí tenemos centros deportivos, donde los niños, los jóvenes y también las mujeres y la tercera edad, van a poder practicar deportes, hacer ejercicios, tenemos áreas verdes, tenemos sedes sociales, para poder promover y fortalecer la acción en comunidad.

Pero más allá de las viviendas, quería también pedirles algo que lo hago siempre que me toca participar en una inauguración de viviendas. Una vivienda es donde se desarrolla, crece un hogar, una familia. Por tanto, una vivienda es mucho más que un conjunto de paredes, puertas, techos y ventanas, es un lugar donde va a vivir una familia. Y junto con ingresar a esta nueva vivienda, les quiero pedir a las 297 familias que piensen que van a iniciar una vida nueva y que se den cuenta que lo más importante para una vida nueva, no es lo que está fuera de la vivienda, no es lo que rodea a la vivienda, es lo que está dentro de la vivienda, que es una familia y un hogar.

Por eso quiero pedirles que antes de ingresar, se hagan el firme propósito de empezar una nueva vida, de mejorar las relaciones de amor, afecto, cariño, amparo, acogimiento, protección, que es tan propio de la familia, de dejar fuera de la casa los rencores y las divisiones y entrar con un espíritu nuevo, para poder tener no solamente una vivienda nueva, sino que realmente una vida nueva.

Pero también aprovecho esta oportunidad de compartir con ustedes lo que hemos estado desarrollando junto al alcalde, al consejo municipal, en esta comuna de Paine.

Hay algunos proyectos que eran muy emblemáticos para esta comuna, que hemos logrado sacar adelante o que están en pleno proceso de desarrollo, como el nuevo Centro Cultural en la avenida 18 de Septiembre, que va a ser un proyecto que va a traer cultura, arte, música y muchas otras expresiones artísticas, para que la gente de esta comuna de Paine pueda no solamente alimentar el cuerpo, sino que también alimentar el alma.

También estamos contentos, porque ya inició las obras el nuevo Centro de Salud General de Paine, que esperamos poder inaugurar muy pronto, ya está en pleno proceso de construcción. El Centro de Salud Familiar en la localidad de Hospital. Y también, gracias al trabajo de Sercotec y al Ministerio de Economía, estamos trabajando para que un producto tan típico, tan propio, tan sentido de esta comuna de Paine, como son las sandías, puedan tener su indicación o denominación geográfica.

Y, por lo tanto, igual como hemos reconocido la langosta de Juan Fernández como un producto propio, reconocer la sandía de Paine como un producto único, que va a agregar valor, que les va a permitir tener mejores oportunidades en la comercialización de esas sandías y, por tanto, un mejor desarrollo para toda la gente que está trabajando en esa industria tan importante para Paine y que nos llena de alegría todos los veranos, como son las sandías de Paine.

Pero también quiero decir que nos quedan algunos proyectos por realizar. Y, por tanto, lejos de bajar los brazos, tenemos que seguir trabajando y con más fuerza y con más voluntad que nunca, por seguir mejorando la calidad de vida de los habitantes de Paine.

Y es así como tenemos algunos temas pendientes. El paso a desnivel para el acceso a Paine Centro, en la avenida Prieto. Algo muy sentido y muy necesario, y que tenemos que iniciar, señor alcalde, durante las próximas semanas, para poder completar ese proyecto durante este año 2013, como era y es nuestro objetivo.

También tenemos que seguir trabajando porque el campamento Enrique Carrasco, que alberga a 30 familias, es el único campamento que va quedando en Paine, y usted, señora directora del área de Aldeas y Campamentos sabe muy bien que la vida en los campamentos es algo que queremos, lo antes posible, dejar como parte de nuestra historia. Y, por tanto, tenemos el desafío de poder encontrar una solución a esas 30 familias, para que también puedan aspirar a una vivienda que les permita una vida digna, junto a sus seres queridos.

También tenemos como un proyecto pendiente la reposición del Hospital de Buin-Paine, que sabemos ha tenido algunas dificultades, pero que es una obra que sin duda el municipio está impulsando con mucha fuerza y que está considerado en los planes que estamos trabajando con el Ministerio de Salud.

Luego, hemos hecho muchas cosas, nos quedan muchas cosas por hacer, y así es la vida, siempre es bueno tener la capacidad de detenerse y mirar lo que juntos, y con tanto esfuerzo, hemos logrado, pero eso nunca debe impedir que levantemos la vista hacia adelante y podamos también lograr diálogos y acuerdos para recorrer los caminos del futuro y lo mucho que nos queda por hacer para que Chile sea un país más justo, más fraterno, más solidario.

Y quisiera también aprovechar esta oportunidad para rendir cuenta a nivel nacional.

El 27 de Febrero, esa madrugada del 27 de Febrero del año 2010, en pocos minutos perdimos muchas cosas. Por de pronto, lo más doloroso, lo más importante, perdimos más de 500 vidas humanas. Pero también perdimos muchos hospitales, escuelas, puentes, embalses, puertos, aeropuertos, porque el terremoto fue muy devastador. Y dentro de ello, 222 mil familias vulnerables o de clase media necesitada vieron cómo sus viviendas quedaban totalmente destruidas o seriamente dañadas.

Recuerdo muy bien que en esa oportunidad el Gobierno asumió un compromiso de reconstruir o reparar esas 222 mil viviendas y entregarles, en consecuencia, una solución al problema de viviendas que había afectado a esas 222 mil familias que fueron dañadas o damnificadas por el terremoto.

Bueno, al día de hoy, al día de hoy quiero afirmar que de las 222 mil viviendas, 150 mil ya han sido construidas o reparadas y están siendo habitadas por las familias, que son las beneficiarias de esas viviendas.

Sesenta mil viviendas están en pleno proceso de reparación o reconstrucción y prontamente, igual como hoy día estamos entregando estas viviendas aquí en Paine, prontamente vamos a seguir entregando esas 60 mil viviendas a lo largo y ancho de Chile. Y nos quedan todavía 12 mil viviendas no solamente por iniciar, por iniciar y por terminar, porque nuestro compromiso, y estamos trabajando intensamente para ello, es que durante nuestro Gobierno, es decir, antes del 11 de Marzo del próximo año, esas 222 mil familias que fueron damnificadas del terremoto, puedan tener una solución habitacional, una vivienda donde poder vivir juntos a sus familias y a sus seres queridos, con dignidad.

Pero es importante ver cómo de las 222 mil, 210 mil ya están terminadas y entregadas o en pleno proceso de reparación y reconstrucción. Eso es un gran avance.

Pero no vamos a bajar los brazos, porque sabemos que hay 12 mil familias que aún están esperando, y nos hemos comprometido con esas familias a entregarles una solución habitacional, y vamos a cumplir ese compromiso.

Y por eso, igual como hoy día estamos contentos porque estamos entregando estas 297 viviendas aquí en Paine, la verdad es que el día que vamos a estar no solamente contentos, sino que vamos a poder también tener la satisfacción del deber cumplido, es cuando le hayamos cumplido a todas y cada una de esas 222 mil familias que fueron damnificadas por el terremoto.

Pero además, quiero decirles que los países no solamente tienen que comprometerse con la reconstrucción, también tienen que comprometerse con la construcción del futuro.

Y por eso nuestro programa de vivienda va más allá de las 222 mil viviendas que fueron dañadas o destruidas por el terremoto. También tenemos un compromiso con esos cientos de miles de familias que sabemos llevan mucho tiempo esperando también por una vivienda que les permita esa vida digna junto a sus familias y seres queridos.

Quiero confirmar que durante nuestro Gobierno vamos a ser capaces de entregar 770 mil subsidios habitacionales y, por tanto, darle una respuesta a 770 mil familias a lo largo y ancho de Chile.

Me preguntaba mi mujer hoy día en la mañana, ¿qué es lo que más satisfacción le produce a un Presidente? Hay muchas cosas que producen satisfacción, hay otras cosas que producen frustración, pero dentro de las cosas que alegran el alma es poder ver cómo 770 mil familias van a poder iniciar una nueva vida, en una vivienda digna.

Y también produce mucha satisfacción el saber que 810 mil chilenos que hace 3 años no tenían trabajo, hoy día están trabajando y ganándose la vida con dignidad y aportando a su familia.

Los dos números tienden a coincidir: 770 mil nuevas soluciones habitacionales, 810 mil nuevos trabajos. Detrás de cada uno de esos trabajos, detrás de cada una de esas viviendas, hay una familia que ha visto cómo uno de sus miembros encontró trabajo y se gana la vida con dignidad, o han visto cómo han podido iniciar una vida nueva, en una vivienda digna. Eso nos llena de alegría y satisfacción.

Y quisiera terminar estas palabras diciéndole a todos ustedes y a todos mis compatriotas: nos ha tocado gobernar en tiempos difíciles. Once días antes de asumir el Gobierno, Chile fue golpeado por uno de los terremotos más devastadores y destructivos de su historia. Recibimos una economía que estaba dando muestras de fatiga, en términos de crecimiento, de empleo, de inversión. Hemos vivido estos 3 años en medio de un mundo en crisis económica, una crisis que comenzó el año 2008 y que todavía no termina.

Por ejemplo, en este mismo instante, en un país que es cercano a nosotros, como es nuestra madre patria, España, 1 de cada 4 españoles está sin trabajo, y todos los días están recortando las pensiones, los salarios, los beneficios sociales.

Y no hay para qué mirar tan lejos, porque esta crisis económica mundial también está afectando a América Latina, a América del sur y a nuestros propios vecinos.

Y en medio de este mundo en crisis, e incluso enfrentando una dura sequía, que ya está en su cuarto año, cómo no sentirnos contentos, cómo no sentirnos agradecidos de que Chile, este pequeño país en el último rincón del mundo, esté creciendo con fuerza, esté creando empleos, esté mejorando los salarios, esté reduciendo la pobreza y las desigualdades y siga avanzando a pie firme hacia un país que pueda alcanzar esa gran meta de derrotar la pobreza, superar el subdesarrollo y darle a todos sus hijos una dignidad consistente con la dignidad del ser humano y una oportunidad de poder desarrollar sus talentos y salir adelante junto a sus familias y sus seres queridos.

Eso no es casualidad, y eso no ha sido un logro fácil, eso ha sido fruto del esfuerzo de todos y cada uno de los chilenos, y también fruto de políticas públicas serias y responsables, que siempre han puesto por delante el interés común de todos los chilenos y no se han dejado desviar por los cantos de sirena de la violencia, de la demagogia o del populismo.

Ahora estamos viendo que la crisis, lejos de amainar, sigue golpeando al mundo, a América Latina e incluso está golpeando a Chile con más fuerza.

Ustedes han visto que en los últimos días el precio del cobre, que es un precio fundamental para nuestro país, ha caído con mucha fuerza.

Pero quiero decir, a pesar de la adversidad, a pesar de las condiciones difíciles en que nos ha tocado gobernar, vamos a tener un buen año 2013, vamos a seguir creciendo, creando empleos, mejorando los salarios, reduciendo la pobreza y las desigualdades, y además estamos enfrentando reformas que son muy necesarias para nuestro país, como es la reforma para darle a todos nuestros niños y a todos nuestros jóvenes, una educación de calidad, que les permita desarrollar los talentos que Dios les dio, realizarse como personas y crecer junto a sus familias, y vamos a seguir impulsando la reforma a la salud, para que toda chilena y chileno, cuando se enferme y esté en una situación de debilidad, sepa que no va a estar solo, que va a tener una mano amiga que lo va a ayudar a recuperar su salud, con dignidad, con oportunidad y con eficacia.

Y por eso, cuando uno escucha a tantos que creen que con piedras, con bombas molotov, tomándose las carreteras, los hospitales, o las escuelas, contribuyen a hacer de Chile un país mejor, yo quiero decirles: sólo vamos a poder construir un país mejor si nos mantenemos unidos, si mantenemos un diálogo y una buena voluntad entre nosotros, si seguimos trabajando con esfuerzo, porque estoy seguro que si seguimos por el camino que hemos recorrido en los últimos años, vamos a hacer de Chile ese país o esa patria más libre, más próspera más justa, más fraterna y más solidaria, que estoy seguro interpreta los anhelos y las esperanzas de la inmensa mayoría de los chilenos.

Por eso, una vez más, como Presidente de Chile llamo a la unidad nacional, llamo a cuidar nuestro país, llamo a proteger lo que con tanto esfuerzo hemos construido, llamo también a seguir avanzando, porque todavía nos quedan muchos problemas por resolver, muchos desafíos por enfrentar, y estoy absolutamente convencido que si lo hacemos con unidad, vamos a llegar a buen puerto, si caemos en la división, nos vamos desviar de nuestro camino.

Estoy seguro que la inmensa mayoría de los chilenos quiere, especialmente en este año, que es un año electoral, donde normalmente tienden a florecer las divisiones, las confrontaciones, quiere que Chile siga avanzando, siga avanzando hacia un país que pueda resolver los problemas que aún angustian a tantos chilenos y pueda realmente darles a todos y cada uno de sus hijos, una vida con dignidad y la oportunidad de poder desarrollar en plenitud todos los talentos que Dios nos dio.

Por eso, con la ayuda de Dios y con la ayuda de todos los chilenos, Chile va a seguir siendo un país que le muestra al mundo entero, el rumbo y el camino hacia un país más libre, más justo, más próspero y más fraterno.

Y quiero agradecer a los chilenos, porque durante estos 3 años como Presidente de Chile he sentido el apoyo y he sentido también el esfuerzo y el compromiso de todos mis compatriotas, lo cual me hace sentirme inmensamente orgulloso de ser chileno, y especialmente en una comuna tan chilena y con tanta historia, como es esta maravillosa comuna de Paine.

Muchas gracias.