Ceremonia cambio de Gabinete

Palabras de S.E. el Presidente de la República, Sebastián Piñera, en ceremonia de juramento de Ministra de Educación, Carolina Schmidt, y del Sernam, Loreto Seguel
Santiago, 22 de abril de 2013
Muy buenas tardes:
Hoy es el Día de la Tierra, la madre tierra, y creo que es una feliz coincidencia que también hoy dos mujeres asuman un nuevo liderazgo en dos ministerios que están el corazón de las preocupaciones y de las esperanzas de las chilenas y chilenos, y que también están en el corazón de los compromisos y prioridades de este Gobierno.
Carolina Schmidt, que hasta hace poco se desempeñaba a la cabeza del Sernam, asume como nueva ministra de Educación, con un mandato ambicioso, claro y muy exigente. Ese mandato apunta avanzar, a pie firme y sin ninguna vacilación, hacia un país que pueda asegurarle a todos sus niños y jóvenes, una educación de calidad que les permita desarrollar en plenitud sus talentos, que les permita realizarse como personas y que les permita crecer junto a sus familias y sus seres queridos.
Para lograr este propósito, Carolina Schmidt deberá seguir liderando una reforma que ya está en plena marcha y que además ya está dando frutos fecundos. Y esta reforma abarca los tres niveles de nuestro sistema educacional: el preescolar, el escolar y el superior, y se hace cargo de los tres problemas o desafíos que afectan a nuestro sistema educacional: el de la calidad, el del acceso y el del financiamiento.
Sabemos que la educación, sus problemas y sus desafíos han estado en el centro del debate en nuestra sociedad durante ya varias décadas, pero sabemos también que sobre estos problemas y desafíos se había hablado mucho, pero no se había hecho lo suficiente. Y esto queda demostrado al constatar, por ejemplo, cómo durante las dos últimas décadas la calidad de nuestro sistema educacional medido por la prueba Simce, había permanecido no solamente estancado, sino que además manteniendo esas diferencias, que en el fondo significan injusticias, al negarle a los niños y jóvenes más vulnerables su derecho a una igualdad de oportunidades.
Por eso este Gobierno que tengo el honor de presidir, desde el primer día decidió y tomó el toro por las astas, iniciando una reforma educacional que debió haberse iniciado mucho antes y que, como dije hace un momento, abarca los tres niveles del sistema educacional y se hace cargo de sus tres problemas.
Y éstas no son solamente palabras. Durante estos 3 años, hemos hecho un enorme esfuerzo por aumentar la inversión de la sociedad chilena en la educación de nuestros niños y jóvenes, y por mejorar la gestión de nuestro sistema educacional, para garantizar ese acceso con calidad a todos y cada uno de nuestros niños.
En los últimos 3 años el presupuesto público de educación pasó de 8.900 a 13.100 millones de dólares. En dólares, un incremento cercano al 50%. Y en los últimos 3 años hemos hecho profundas reformas a la gestión de nuestro sistema educacional, para que esa combinación de más recursos y mejor gestión permita alcanzar la meta de garantizarle a nuestros niños y jóvenes una educación de calidad.
Por ejemplo, a nivel preescolar asumimos el compromiso de asegurar, por primera vez en la historia de Chile, educación de calidad y gratuita a todos los niños pertenecientes al 60% de los hogares más vulnerables y de clase media de nuestro país. Y eso ha significado no solamente haber aumentado la subvención preescolar en más de 20%, sino que además estar avanzando a pie firme en aumentar en 75 mil los cupos disponibles para que ese compromiso sea una realidad antes que termine nuestro Gobierno.
Sabemos que en este mundo moderno la educación es un proceso continuo, que debe ir desde la cuna hasta la tumba. Ya no es como antes, en que uno iba al sistema educacional a aprender todo lo que se podía aprender y dedicaba el resto de su vida a aplicar esos conocimientos. Hoy día el proceso educativo moderno, para que sea eficaz, tiene que partir lo más cerca posible de la cuna y tiene que llegar lo más cerca posible de la tumba.
Por eso nuestro compromiso especial con la educación preescolar y por eso nuestro compromiso también muy fuerte con la capacitación de nuestros trabajadores y nuestros ciudadanos adultos.
Y por esa razón la educación preescolar, que había sido en cierta forma descuidada en nuestro país, es el mejor instrumento para nivelar la cancha, para otorgar verdadera igualdad de oportunidades, para corregir vulnerabilidades de los hogares, que si no son corregidas a tiempo, muchas veces se hacen irreversibles.
Sabemos que los niños no marchan, no protestan, no hacen paros, no tiran bombas molotov, pero no por eso han dejado de estar ni un solo instante en el corazón de nuestras preocupaciones y de nuestras acciones.
A nivel escolar, hemos avanzado en estos 3 años. Hemos avanzado, por ejemplo, en incrementar la subvención escolar preferencial hacia la clase media. Antes cubría solamente al 40% de los alumnos, ahora cubre al 60% de los alumnos y, por tanto, beneficia también a los alumnos de clase media. La estamos extendiendo desde la educación básica hacia la educación media, y ya este año el primer nivel de la educación media recibe subvención escolar preferencial. De hecho, los niños pertenecientes a los sectores más vulnerables, han duplicado la subvención total durante este Gobierno, gracias a este incremento en la subvención escolar preferencial.
La flexibilización en el Estatuto Docente, para reconocer a tantos buenos profesores que tenemos en nuestro país, que se dedican con abnegación, con compromiso y con nobleza a educar a nuestros niños y que muchas veces no eran reconocidos.
Por eso hemos establecido un mecanismo para premiar a esos buenos profesores con mayor dignidad, con mejores compensaciones económicas y también para ayudar a aquellos profesores que necesitan un esfuerzo de mayor y mejor capacitación.
Pero además, hemos hecho un esfuerzo tremendo por mejorar la formación de nuestros profesores. Por eso, por ejemplo, la Beca Vocación de Profesor, que ya ha permitido que 3.000 estudiantes de buen nivel académico que antes no iban a los pedagógicos, hoy día están estudiando para educar mañana mejor a nuestros niños, a nuestros hijos y a nuestros jóvenes.
También en esta materia, los avances que hemos logrado hacer en darle más liderazgo, más atribuciones, a los directores, a los profesores y, por supuesto, en comprometer más y mejor a los padres y apoderados con la educación de sus hijos, con un sistema que los informe en forma oportuna y en forma completa, para que ellos también jueguen el rol que les corresponde en la educación de sus hijos.
Pero nada de esto va a ser suficiente si no tenemos el compromiso de los propios niños y jóvenes con su propia educación.
A nivel de la educación superior, por primera vez un Gobierno puede decir que garantiza una beca, financiada con los recursos de todos los chilenos, a todos los estudiantes con mérito que pertenezcan al 60% de los hogares más vulnerables, y que garantiza un financiamiento mucho mejor que el que habíamos heredado, porque hemos mejorado el sistema de financiamiento tanto del crédito con aval del Estado como de los créditos Corfo, bajando la tasa de interés del 6 al 2%, estableciendo que ningún estudiante va a pagar más del 10% de sus ingresos, y en un proyecto de ley estableciendo un plazo máximo de 180 meses para el pago. Esto significa reducir en más de 40% la cuota que los estudiantes pagan.
Por otra parte, también con esto estamos asegurando el financiamiento al 90% de los alumnos, al 60% de ellos, becas, al 30% siguiente, un préstamo en condiciones muy favorables y, por supuesto, creemos que es justo que el 10% de los estudiantes que pertenecen a los hogares más acomodados, financien su propia educación, para que los recursos que ahorramos con eso, puedan ser destinados a la educación preescolar, a los niños más vulnerables y a crear en Chile una sociedad más justa y con mayor igualdad de oportunidades.
Con esto, estamos dando cumplimiento a dos compromisos muy importantes que adquirimos durante la campaña: que ningún joven chileno se quede fuera de la educación superior por falta de recursos y que ninguna familia chilena vea transformado el sueño de un hijo profesional, en una verdadera pesadilla, por el exceso de deuda que los sistemas que heredamos de gobiernos anteriores, significaban.
Pero además de esto, yo quiero compartir con todos mis compatriotas, que esta reforma ya está empezando a dar frutos fecundos. Después de más de 20 años de estancamiento en la calidad y la equidad de la educación, hemos visto, en los resultados de la prueba Simce, cómo la calidad de la educación está mejorando, y en forma significativa y en forma sólida, y las brechas de calidad se están acortando.
Y, además, la prueba TIMS, que es una prueba internacional, muestra cómo Chile está en los primeros lugares de los países que más han avanzado en materia de calidad.
Pero quiero dejar muy en claro: nada de esto es suficiente. Estamos contentos, pero no estamos satisfechos. Y, por tanto, ministra Carolina Schmidt, a usted le queda una agenda muy exigente y muy demandante por delante.
Pero también quiero decir, en la educación, los principios son más importantes que en otras actividades. Y por eso yo quisiera hoy día transparentar los principios que orientan a esta reforma educacional, y yo estoy seguro que son compartidos por la inmensa mayoría de los ciudadanos chilenos, y con esto, contrarrestar a veces esta guerra de slogans y esta guerra que muchas veces oculta la profundidad del desafío educacional.
Nosotros creemos en una sociedad docente, en que el Estado tiene que participar, por supuesto que sí, pero no tiene derecho a monopolizar la educación en Chile, y tiene que haber un espacio para que la sociedad civil también pueda hacer su aporte al proceso educativo.
Creemos en la libertad de enseñanza. No solamente el Estado tiene derecho a formar escuelas, también la sociedad civil, los ciudadanos tienen derecho a aportar a este importante campo, como es la educación.
Creemos que el Estado sí tiene muchas obligaciones, como garantizar a todos los niños y jóvenes acceso a una educación de calidad, dando educación gratuita cuando corresponda, como lo es en Chile la educación preescolar y escolar, dando becas a aquellos que lo necesitan en la educación superior, préstamos en condiciones preferenciales a aquellos que también lo necesitan, pero por supuesto, el Estado nunca va a poder renunciar de garantizar que todo niño y joven en nuestro país pueda acceder a una educación de calidad.
Y en cuarto lugar, creemos en el derecho de los padres o de los jóvenes, según corresponda, a elegir la educación de sus hijos, a elegir la institución en la cual quieran estudiar.
Estos cuatro principios, son principios que respetan la libertad de todos y, además, garantizan una mejor calidad de la educación en nuestro país.
Pero quiero decirle a la ministra, que le queda una agenda exigente y urgente por delante. Y entre ellos, sacar adelante el nuevo sistema de acreditación de la educación superior, para que garantice la calidad; sacar adelante la Superintendencia de Educación Superior, para que se pueda fiscalizar con herramientas mucho más eficaces de las cuales se disponía hasta ahora, que se cumpla la ley y que se cumpla con el mandato de otorgar educación de calidad.
Y, adicionalmente, el nuevo sistema único de financiamiento, para no discriminar entre alumnos, sino que darles a todos las mismas oportunidades. El mejor control y calidad de la educación preescolar y también estamos consiguiendo una nueva forma de visualizar la educación preescolar. Estoy hablando de jardines infantiles, salas cuna, kinder y prekinder. Ya no es solamente cuidar a los niños para que sus madres trabajen, toda la evidencia muestra que el proceso educativo, de motivación, de estimulación, tiene que comenzar mucho más temprano que como lo es hoy día en nuestro país. Y por esa razón los desafíos en esta materia son grandes.
Y también quiero hacerme cargo de un debate que ha estado presente, que tiene que ver con el lucro.
Lucro significa “beneficio, compensación”. Yo quiero decir claramente que estamos absolutamente en contra del abuso, de la usura o de las injusticias que se puedan cometer en nuestro sistema educacional, pero al mismo tiempo creemos que lo importante es la calidad de la educación.
Si una institución, pública o privada, con beneficio o sin beneficio, no da educación de calidad, tiene que desaparecer. Si una institución da educación de calidad, cumple con las leyes, sea pública o sea privada, tengan o no tengan un justo beneficio o compensación los que están impulsando esa institución, esa institución está aportando a una educación de mejor calidad y de mayor equidad en nuestro país.
También quiero dirigir unas palabras a Loreto Seguel, quien hasta hace pocos minutos se desempeñaba como subsecretaria del Ministerio de Desarrollo Social, que este Gobierno creó para una lucha frontal contra la pobreza y contra la desigualdad.
Ella también tiene un desafío grande y exigente: avanzar a pie firme hacia una sociedad en que hombres y mujeres tengamos los mismos derechos y las mismas obligaciones, y cumplir así con los compromisos que asumimos durante la campaña y, además, con las justas demandas y aspiraciones no solamente de nuestras mujeres, sino que de toda la sociedad.
En primer lugar, asumimos el compromiso de crear más y mejores empleos para nuestras mujeres. Y por supuesto, que no solamente estamos contentos por haber creado más de 800 mil nuevos empleos, sino que también, porque más de la mitad de esos empleos han ido para mujeres, las cuales han logrado recuperar una participación en la fuerza de trabajo, que antes la sociedad chilena simplemente les negaba.
También estamos contentos de haber cumplido el compromiso de tender igualar los salarios entre hombres y mujeres por una misma función. Durante nuestro Gobierno, los salarios de las mujeres han crecido más rápido que los salarios de los hombres, contribuyendo así a cerrar esa brecha.
Y, adicionalmente, con políticas públicas como el bono mujer trabajadora, que complementa los ingresos de las mujeres más vulnerables de nuestro país, con el esfuerzo especial que estamos haciendo en la capacitación de nuestras mujeres y en fomentar el espíritu de emprendimiento, a través del programa capital abeja, estamos sin duda haciendo un gran avance en esa materia.
Segundo compromiso que asumimos durante la campaña: compatibilizar mejor el mundo del trabajo con el mundo de la familia y de la maternidad, para que ninguna madre sienta que el trabajo es un obstáculo para la maternidad, ni tampoco sienta que la maternidad es un obstáculo para el trabajo. Y ahí está el posnatal de 6 meses, que cubre a todas las mujeres trabajadoras chilenas, y que fue un proyecto impulsado y aprobado durante este Gobierno. Ahí está el bono mujer trabajadora, ahí está el programa capital abeja, ahí está la mejor cobertura y calidad de las salas cuna y de los jardines infantiles, ahí está el horario escolar extendido de 4 a 7, para que las madres, cuando estén trabajando sepan que sus hijos van a estar no solamente bien cuidados, sino que también formando parte de nuestro programa educacional. Ahí están las jornadas de trabajo más justas y más razonables para las trabajadoras de casa particular.
Tercer compromiso: tolerancia cero con la violencia intrafamiliar, que en el fondo es violencia contra nuestras mujeres y nuestros niños. Porque queremos cambiar esa errónea cultura del “quién te quiere te aporrea”, por la cultura del “quién te quiere, te cuida y te respeta”. Y ahí está la nueva ley de femicidio, la ley de acoso laboral, el programa Chile acoge, el compromiso con la vida y con la familia, y la reducción significativa en la pobreza femenina.
Pero también quiero decirle a la ministra Loreto Seguel, que a ella también le espera un desafío grande y exigente: sacar adelante la ley de tuición compartida, la nueva ley que iguala los derechos de hombres y mujeres en la sociedad conyugal; la nueva ley que extiende la violencia intrafamiliar no solamente a las que han tenido relaciones formales o convivencia, sino que también cuando hay relaciones sentimentales, aun cuando no haya convivencia, como por ejemplo la violencia que puede existir entre los pololos.
Además, la nueva ley que aumenta o fomenta la participación de las mujeres en el mundo de la política. La nueva ley que va a facilitar el cobro de las pensiones alimenticias, porque los padres también tienen responsabilidades con sus hijos y no pueden eludirlas, simplemente porque dejaron de querer a la mujer con la cual crearon una nueva vida. La nueva ley de salas cuna, que va a permitir extender el beneficio de las salas cuna a todas las mujeres trabajadoras chilenas. La apertura de los nuevos centros en contra de la violencia sexual y los nuevos programas de lucha contra los embarazos adolescentes, que es el programa que hemos denominado AMA, Atención de Madres Adolescentes.
Quisiera terminar estas palabras recordando, porque en la vida es bueno recordar, que el miércoles pasado se cometió una tremenda injusticia contra una persona que había dedicado su vida al servicio público y su vida a mejorar la educación de todos los chilenos, y que había colaborado prácticamente con todos los gobiernos. Y que además de esa injusticia que significó condenar a un inocente, también se le causó un daño a nuestro sistema educacional, porque obligó a apartar a una persona que estaba cumpliendo una labor muy importante y consiguiendo resultados muy fecundos en esa gran tarea y meta de mejorar la calidad de la educación de nuestros niños.
A pesar del dolor y de la comprensible impotencia y frustración que eso genera, quiero que nadie se confunda: este Gobierno no está en guerra con nadie, salvo con las injusticias, los abusos, la pobreza y la delincuencia.
En consecuencia, y siguiendo el ejemplo que nos ha dado Harald Beyer a lo largo de su vida, este Gobierno y este Presidente van a seguir explorando y buscando los caminos del diálogo, del acuerdo y de los entendimientos, con todos los sectores de la sociedad chilena, incluyendo, por supuesto, a la oposición a este Gobierno, porque estamos absolutamente convencidos que sólo buscando diálogos, acuerdos y entendimientos, a pesar de nuestras diferencias, a pesar de nuestras diferencias, vamos a poder construir esa sociedad que le garantice a todos sus hijos la seguridad de una vida digna y la oportunidad de desarrollar en plenitud sus talentos, y vamos a poder avanzar a pie firme hacia una patria más libre, más justa y más próspera.
Muchas gracias.



