Salud: Aspiración
La aspiración del Presidente de la República en el ámbito de la salud, expresada en el Programa de Gobierno, es entregar una mejor salud para todos los chilenos mediante una atención de salud oportuna, eficaz, con trato digno y condiciones económicas razonables, sin por ello dejar de lado la constante promoción de una vida más sana y buscando ante todo mejorar la satisfacción de los pacientes que son atendidos en el sistema público de salud.
El primer aspecto relevante de la estrategia tiene relación con la capacidad de prevenir la aparición temprana de enfermedades por medio del fomento de hábitos saludables. Esto, porque el consumo de tabaco y alcohol, la obesidad, el sobrepeso, el sedentarismo y la actividad sexual insegura son responsables de más del 60% de las causas de muerte y de al menos el 50% de las causas de enfermedades en el mundo entero(¹). Así, el consumo de tabaco, alcohol y drogas psicoactivas, sumados a la malnutrición por exceso, sedentarismo y sexo inseguro, dan cuenta del 35,3% de la mortalidad y del 20,6% de la carga por discapacidad en el país(²) . Por ello, el Gobierno ha establecido un compromiso de avanzar hacia el desarrollo de instrumentos que fomenten hábitos de vida más saludables, combatan el sedentarismo y la obesidad, y disminuyan el tabaquismo y el consumo de alcohol. En la Estrategia Nacional de Salud 2011-2020, publicada en diciembre de 2011, se plantean metas específicas a cumplir al final del año 2020. Muchos de estos objetivos están asociados a atacar los principales factores de riesgo para la salud de la población. Por ello, entre las principales metas establecidas destacan la reducción del consumo de tabaco en 5%, la disminución del consumo de alcohol en 10%, la baja de la obesidad infantil en 10% y el incremento de la actividad física en jóvenes en 30%.

El segundo aspecto corresponde a la capacidad que tiene el sistema público de resolver los problemas de salud de la población con los recursos médicos disponibles. Como la oferta de salud en Chile es, en ciertos sectores, menor que la demanda, se han generado listas de espera tanto para cirugías como para consultas a especialistas. Adicionalmente, existe un grupo de patologías cuyo tratamiento, plazos y calidad de la prestación, están aseguradas por ley: las patologías AUGE(³). Dado lo anterior, el Gobierno estableció el compromiso de comenzar cumpliendo con lo que exige la ley, al establecer un plazo de dos años para terminar con las garantías AUGE retrasadas, y asegurando a la ciudadanía que se respetarán los plazos establecidos en cada garantía explícita de salud. A este compromiso, se suma terminar con la lista de espera por cirugías no cubiertas por el AUGE que lleven más de un año de espera.
Un tercer y último aspecto tiene relación con la cobertura del sistema público de salud(4) , tanto en atención primaria (por medio de los centros de salud familiar, consultorios y postas rurales), como en la atención secundaria y terciaria, mediante hospitales. Respecto a estos últimos, un grupo importante, construidos hace más de cincuenta años, se encuentra en situación de notorio retraso tanto en infraestructura como en tecnología, por lo que requiere de una pronta actualización para adecuarlos a los nuevos estándares de atención. Otros hospitales, más nuevos, presentan problemas de infraestructura, principalmente por falta de mantenimiento adecuado, lo que debe solucionarse para su uso pleno. Asimismo, hay zonas donde la cantidad de centros de salud no es la adecuada en función de la población que vive en éstas. A ello hay que sumar los daños sufridos en infraestructura de salud producto del terremoto del 27 de febrero de 2010. Por estas razones el Gobierno fijó la meta de reponer la infraestructura dañada por el terremoto y renovar y ampliar la existente, por medio de la construcción de al menos 10 nuevos hospitales y 56 nuevos consultorios.


