Metodología de gestión de cumplimiento
La creación de la Unidad Presidencial de Gestión del Cumplimiento tiene como finalidad asegurar que se alcancen las aspiraciones del Programa de Gobierno del Presidente Sebastián Piñera.
El enfoque se fundamenta en la aplicación sistemática de rutinas de trabajo y uso de datos objetivos para mejorar el cumplimiento en los ejes prioritarios de la agenda gubernamental. Se implementa como un grupo especializado en técnicas de gestión y orientado a mejorar los resultados de las políticas públicas.
Pilares de trabajo de la gestión de cumplimiento
1. Mantiene el foco en un grupo reducido de áreas de máxima prioridad
2. Define metas concretas para cada eje de trabajo en línea con las aspiraciones del Programa de Gobierno
3. Determina responsables, les brinda apoyo de gestión y monitorea su desempeño usando indicadores objetivos
4. Promueve una cultura orientada a resultados, que persigue metas ambiciosas con sentido de urgencia y que se comunica con todos los actores clave
La cultura de la gestión de cumplimiento
La Unidad Presidencial de Gestión de Cumplimiento busca promover una cultura orientada a resultados basada en los siguientes principios:
| AMBICIÓN | FOCO | CLARIDAD | URGENCIA | TRASCENDENCIA | |||||
| Creer que se pueden alcanzar metas ambiciosas Atreverse a hacer preguntas difíciles para mejorar el desempeño |
Mantener el foco en un grupo reducido de áreas prioritarias Ser pragmáticos en la búsqueda de soluciones que produzcan resultados |
Comunicar de forma directa y precisa Tomar decisiones sobre datos concretos e invertir tiempo en entender lo que está pasando |
Transmitir sentido de urgencia y empujar los equipos para alcanzar resultados Enfatizar el objetivo moral de la aspiración |
Pensar en cómo hacer |
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Proceso de gestión de cumplimiento
En primera instancia, y a partir de las aspiraciones definidas para cada eje se ha trabajado con los ministerios sectoriales en la definición de los objetivos estratégicos. Luego se definieron ámbitos de acción sobre los objetivos, de los cuales se desprendieron acciones específicas que contienen metas, plazos y responsables concretos. Estos tres componentes: los objetivos estratégicos, los ámbitos de acción y las acciones, se plasmaron en estrategias o planes de cumplimiento para cada eje, los que han sido controlados periódicamente mediante un reporte de avance que permite identificar desviaciones con respecto a lo supuesto. Teniendo estos sistemas levantados, se inicia la gestión del cumplimiento o “delivery”.
Para hacer gestión del cumplimiento sobre una acción, la unidad identifica los problemas, determina la causa que los genera y propone soluciones, las que incluyen generar instancias de coordinación interministeriales y con actores clave para acelerar el cumplimiento y organiza diálogos de desempeño con los responsables para volver a la trayectoria esperada.

